NUEVO COMUNICADO DE NUESTRO PÁRROCO, JOAQUIN, ANTE LA SITUACIÓN DE ALERTA POR CORONAVIRUS

NUEVO COMUNICADO DE NUESTRO PÁRROCO, JOAQUIN, ANTE LA SITUACIÓN DE ALERTA POR CORONAVIRUS

Tras la obligación, impuesta por el Gobierno de la Nación, de que permanezcan en casa, los trabajadores de servicios no esenciales, desde el 30 de Marzo al 9 de Abril, os comunico las siguientes determinaciones, de cara a nuestra Parroquia:

1.- El Templo Parroquial, del Sagrado Corazón de Jesús, y el Centro Social San Diego, PERMANECERÁN CERRADOS AL PÚBLICO, del 30 de Marzo al 9 de Abril. De esta manera, evitamos el traslado de los trabajadores, de sus viviendas, al lugar de trabajo, y viceversa (secretario, encargado de mantenimiento, limpiadora, trabajadora Social, etc…). Tan sólo, seguiremos abriendo los Jueves, a las 17 h., el despacho de ATENCIÓN PRIMARIA, para el reparto de alimentos, ayudas de emergencia, o cualquier otra problemática personal o familiar.

2.- En la Puerta de nuestra Iglesia Parroquial, y del Centro Social San Diego, se han colocado carteles con los números de teléfono, donde poder acudir en caso de cualquier urgencia, necesidad pastoral, sacramental, o de otra índole (Joaquín Ferrando, sacerdote: 696 46 95 26; Julio Enrique Ortiz, secretario: 616 67 25 92; Manuel Fernández, Centro Social: 663 61 50 09) Así mismo, se especifica la posibilidad de que, cualquier interesado, pueda mantenerse informado a través de esta página web www.sandiegocartagena.com.

3.- Se han desviado las llamadas, del teléfono de la Parroquia (968 50 02 57), al móvil personal del secretario, Julio Enrique (616 67 25 92), para que, cualquier persona que requiera información telefónica, pueda estar atendida.

4.- Colaboraremos, en todo lo posible, como venimos haciendo, con el Ayuntamiento de Cartagena y los Servicios Sociales, que han activado el teléfono único (968 021 123) para la atención a las emergencias sociales, durante el confinamiento, de manera que se pueda atender, a las familias cartageneras, en materia de necesidades básicas de alimentación o higiene y para el traslado domiciliario de su medicación a personas mayores o con movilidad reducida.

4.- Yo mismo, como párroco, permaneceré el máximo tiempo posible en la Casa Parroquial, atento y disponible, a cuantas situaciones se presenten y requieran de mis servicios. Cada día accederé al Templo a orar ante el Santísimo y a pedir, especialmente, por todos vosotros. En la Celebración de la Eucaristía, con Juan Pedro, y en la oración, os seguiremos teniendo a todos, siempre, muy presentes.

Abrazos. Que Dios os bendiga. Vuestro párroco y amigo. Joaquín Ferrando